Las mujeres no te creen

Yo no te creo. Ni yo ni muchas más te creemos. No te empeñes en fingir. Basta ya de mentiras. Basta de hipocresía y de lacitos morados en tu solapa.

No te creemos. Y tú sabes bien por qué. Dices que me quieres, que me apoyas y me proteges, Empeñaste tu palabra y la de tus amigos. Firmaste un pacto. Y lo convertiste en papel mojado como es tu costumbre.