Diálogo

Aún estamos a tiempo para el diálogo: un referéndum pactado

  • Si se insiste en la vía de sostener y agrandar el conflicto no habrá ganadores, todos seremos perdedores.
  • Solo es posible salir bien de esta espectacular crisis de Estado con un pacto político

En ocasiones hace falta situarse al borde del precipicio para que el vértigo que produce mirar al abismo active el instinto de supervivencia.

Eso parece haber pasado en una parte de la sociedad catalana y española. Por fin amplios sectores de la ciudadanía que siempre han defendido el diálogo, pero que lo hacían en la intimidad y nunca en público para evitarse conflictos o la incomodidad de ir contra corriente en sus respectivas sociedades, han decidido abandonar el silencio para hacer pública su preocupación y explicitar su apoyo al diálogo y a soluciones negociadas.